Todo en ella está construido con plata. El largo tallo, los frondosos pétalos, las hojas que se desprenden a su alrededor. Es un elemento tan curioso como hipnótico, a partir del cual se construye una ostentosa tradición amorosa que es la médula espinal de la ópera ‘El caballero de la rosa’, con música de Richard Strauss y libreto de Hugo von Hofmannsthal.

Para la historia, el escritor austriaco se inventó un rito de cortejo: el interesado en una doncella debe enviarle con un mensajero una rosa de plata, con el objetivo de pedir la mano de su amada. 

Ese relato de amor se convierte en un juego de enredos, embellecido por la conmovedora música de Strauss, quien antes de estrenar esta pieza, en el 1911, había compuesto otras óperas como ‘Salomé’ y ‘Electra’.

Desde esta sábado, en Bogotá, aquella rosa de plata brillará en el escenario del Teatro Mayor. Será un destello que significa además la materialización de un sueño que hace muchos años habían ideado Gloria Zea, directora de la Ópera de Colombia, y el director de escena Alejandro Chacón. 

“Hoy les contaba a los chicos que esta ópera la vi por primera vez cuando tenía 18 años, sin subtítulos, y quedé enamorado de esta música fantástica. Siempre tuve el sueño de algún día poder hacerla, sabiendo que era un sueño imposible”, cuenta Chacón en uno de los ensayos de esta producción. 

Para lograr hacer por primera vez en Colombia ‘El caballero de la rosa’, la Ópera unió esfuerzos con el Teatro Mayor, la Orquesta Filarmónica de Bogotá y el Teatro Municipal Santiago de Chile, al que llegará la producción a mediados del 2019. 

Para uno de los roles principales, el Barón Ochs, se convocó al bajo alemán Franz Hawlata, quien se ha consolidado como el intérprete más reconocido del papel en el circuito internacional. Sentado en las escalinatas de entrada del Mayor, y luego de confesar que le tomó alrededor de diez días aclimatarse a la altura bogotana, Hawlata dice que ha interpretado a Ochs en 651 funciones. 

“Yo era un estudiante cuando empecé, tenía 23 años y recuerdo que me tomó más o menos ocho meses aprenderme el papel. Luego, la primera producción fue horrible, fue una gran lucha. Así que después de la tercera o la cuarta producción, y de la función 50, empecé lentamente a realmente conocerlo”, asegura el alemán, que debutó en la prestigiosa Metropolitan Opera de Nueva York en la piel del Barón. 

Ochs es un conquistador empedernido, que se enamora de la bella Sophie (encarnada por la soprano rusa Anna Virovlasnky) y para conquistarla le pide ayuda a su prima, La Mariscala, interpretada por la soprano alemana Michaela Kaune.

En una apuesta arriesgada para su época, Strauss decidió que el joven amante de La Mariscala, el noble Octavian, fuera interpretado por una soprano. En la versión colombiana, la mezzosoprano estadounidense Angela Brower tendrá la responsabilidad de darle vida a Octavian. 

“Es difícil de cantar porque es muy precisa y los ritmos no son tan fáciles, así que tienes que estar contando en la cabeza para no retrasarte. Vocalmente te lleva a cantar muy alto pero también en un registro muy bajo, con líneas de hablar muy rápidas, así que tienes el contraste entre las líricas y las melodías habladas, por así decirlo”, dice Brower sobre los retos que plantea este rol. 

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